Hay una voluntaria, que es médico, que ha venido unas cuantas veces ya a Jean Rabel y dice que ésta es su casa del Caribe. Vivimos en la planta de arriba de una construcción de dos alturas que está junto a la Iglesia. Hice un vídeo de la casa, pero pesa mucho y no me deja subirlo en el blog.
En la parte delantera de la casa hay una terraza alargada, en la que es un gusto sentarse a cualquier hora del día, pero sobre todo por la noche porque se ven todas las estrellas y hace fresquito.
Para entrar hay que subir unas escaleras por la parte de atrás, y la primera puerta que hay es una pequeña capilla muy bonita. Luego está la habitación de los voluntarios, donde ahora dormimos Leo, Elena, Gardyne y yo. A continuación está la cocina que esta separada del salón o zona de trabajo por una estantería, decimos que es «tipo loft». Tras la sala se encuentra el dormitorio de Nazareth y Rose, y hay una tercera cama, que ocupa María del Mar. Tenemos dos retretes y dos duchas, y el agua que utilizamos es de la lluvia y se va almacenando en unos tanques.
Con el agua de la lluvia también lavamos la ropa a mano. No nos va a volver a parecer una lata tener que poner una lavadora. De todas formas, nosotras sólo lavamos la ropa interior, porque de los pantalones y camisetas se encarga una señora que viene los lunes y los viernes y que la deja como nueva.
Aquí se ve la sala y al fondo parte de la cocina (el fregadero). De espaldas está Leo y en el ordenador, Mar. Entra muchísima luz en toda la casa, porque todos los cuartos tienen puertas a las dos lados y dan a terrazas. En realidad es una sola terraza en forma de U que rodea toda la planta. Tenemos, además, mucha vegetación alrededor.
Faltan comodidades a las que estamos acostumbradas en España, pero vivimos mucho mejor de lo que es habitual aquí, porque tenemos agua corriente (aunque sea de la lluvia), electricidad y amplitud.
Otra de las cosas buenas es la comida. Terrilia, la señora que cocina para las hermanas, es una maravilla. Al principio choca ver cómo cocinan aquí, pero está todo buenísimo y yo no me he puesto mala de la tripa ni una sola vez.
Terrilia es la de camiseta azul y pañuelo amarillo en la cabeza. La de rojo es su hija Katia, una de las profesoras del taller de artesanía que tenemos por la tarde con las chicas. Comemos muchas ensaladas, pollo (en salsa o frito), cabrito, arroz y pasta. Y el pan que hacen aquí en Jean Rabel es el más bueno que he probado nunca.
La verdad es que todas nos hemos acostumbrado muy bien. Aunque es cierto que el cambio es muy grande, seguimos en una posición más cómoda que la mayoría de los ciudadanos de Jean Rabel.
Ésta se ha convertido también en nuestra casita del Caribe. Estamos a gusto y los domingos que podemos nos escapamos a alguna de las impresionantes playas que hay en los alrededores, y nos sentimos hasta mal… Pensamos, si nos vieran en España dirán que estamos de vacaciones.
Hace dos semanas fuimos a Mole Saint Nicolas, donde llegó Cristóbal Colón a la isla a la que puso el nombre de La Española y que hoy comparten Haití y República Dominicana. Arena blanca, agua cristalina y poquísima gente. Un lujo. En la foto, de izquierda a derecha están Elena, Leo y María del Mar, unas compañeras que son más lujo todavía.





Hola, soy Lara soy medico y me gustaría invertir mis vacaciones en algún voluntariado, quizás vosotras me podríais ayudar…si es así poneros en contacto conmigo :).No sería mi primera experiencia de este tipo y la verdad que son maravillosas
Hola Lara! Si estás interesada en hacer voluntariado con las religiosas de Jesús María te mando una web en la que está la información sobre ello y el contacto. http://voluntariadojm.blogspot.com.es/
Un saludo»